Problema: mejorar la atención a los recién nacidos con bajo peso al nacer y los resultados
obtenidos
Todos los años vienen al mundo en torno a 20 millones de niños que presentan bajo peso al nacer
(BPN), bien como consecuencia de un parto prematuro o bien debido a anomalías en el crecimiento
prenatal; la mayoría de estos niños nace en países poco desarrollados. Ello contribuye de manera sustancial
a elevar las tasas de mortalidad neonatal, cuya frecuencia y distribución corresponden a las de
la pobreza. Así pues, el BPN y el nacimiento prematuro están asociados a las altas tasas de mortalidad
y morbilidad neonatales ye de niños menores de un año. De los 4 millones de muertes neonatales
que se estima se producen anualmente, los recién nacidos prematuros y el BPN representan más
de una quinta parte. Por lo tanto, la atención a dichos recién nacidos se ha convertido en una carga
para los sistemas de salud y seguridad social de todo el mundo.
Qué es y qué importancia tiene: El MMC es la atención a los niños prematuros manteniéndolos en contacto piel a piel con su madre.
Se trata de un método eficaz y fácil de aplicar que fomenta la salud y el bienestar tanto de los recién
nacidos prematuros como de los nacidos a término. Sus principales características son:
v contacto piel a piel temprano, continuo y prolongado entre la madre y el bebé;
v lactancia materna exclusiva (en el caso ideal);
v se inician en el hospital y pueden continuarse en el hogar;
v los bebés pequeños pueden recibir el alta en un plazo breve;
v las madres que se encuentran en su hogar precisan de apoyo y seguimiento
adecuados;
v se trata de un método amable y eficaz que evita el ajetreo que predomina por norma
general en una sala de pediatría ocupada por bebés prematuros.
Requisitos: Entre los recursos más importantes relativos al MMC se incluyen la madre, un personal que cuente
con una capacitación especial y un entorno propicio.
*Entorno
El MMC puede dispensarse en diversos centros y a diferentes niveles de atención. A continuación se
describen los entornos más comunes en los que es posible el método:
Centros de maternidad: Unidades de maternidad pequeñas en las que se producen varios partos al día. El personal que trabaja
en tales centros suele estar formado por matronas capacitadas, pero con frecuencia no se dispone
de médicos y se carece de material especial (incubadoras e incubadoras radiantes) y de suministros
médicos (oxígeno, medicamentos y preparaciones para recién nacidos prematuros) para la atención
de neonatos prematuros y con bajo peso al nacer. En la medida de lo posible, dichos recién nacidos se
transfieren a un nivel de atención superior. La hipotermia, las infecciones y los problemas respiratorios
y de alimentación contribuyen a aumentar la tasa de mortalidad de dichos recién nacidos.
Hospitales de referencia: En esta categoría se incluye una amplia gama de unidades de cuidados especiales situadas en hospitales
de distrito y provinciales. Un rasgo común a todos ellos es la disponibilidad de personal capacitado
(enfermeras y matronas especializadas, pediatras, obstetras o, al menos, médicos con experiencia)
y de material y suministros básicos para dispensar atención neonatal especializada. No obstante, en
realidad, el personal y el material resultan con frecuencia escasos: los médicos competentes sólo están
disponibles unas pocas horas al día y los neonatos pequeños se mantienen en grandes guarderías o
salas de pediatría, en ocasiones en contacto con pacientes de mayor edad. Las madres no pueden permanecer
junto a sus bebés y tienen dificultades para iniciar y mantener la lactancia materna. La mortalidad
puede ser alta por razones análogas. El abandono puede constituir un problema común.
Existe una serie de instituciones situadas a medio camino de los dos tipos de centro mencionados
anteriormente y en las que trabajan profesionales sanitarios capacitados para aplicar el MMC.
*Política:
La aplicación del MMC y su protocolo precisará de la ayuda de unas autoridades sanitarias dispuestas
a colaborar a todos los niveles. Entre éstas deberá incluirse el director del hospital y las personas
encargadas del sistema de atención de salud en el ámbito del distrito, la provincia y la región.
Una política nacional garantiza la integración coherente y eficaz de esta práctica en las estructuras
ya existentes del sistema de salud, amén de educación y formación.
Los bébes prematuros reciben un tratamiento más adecuado en instituciones que puedan proporcionar
los cuidados médicos especiales necesarios para afrontar las frecuentes complicaciones que les
aquejan. Así pues, en caso de que se espere un bebé prematuro, se debería trasladar a la madre a una
institución de estas características antes de que se produzca el parto. Si ello no es posible, los bebés
pequeños o muy pequeños con problemas deberían ser trasladados a dichas instituciones lo antes
posible. El sistema de envío de pacientes debería organizarse de modo que garantice la seguridad del
bebé.
*Dotación del personal
El MMC no precisa más personal que la atención convencional. El personal existente (médicos y
enfermeras) debería contar con formación básica en materia de lactancia materna y con una formación
adecuada en todos los aspectos del MMC que se describen a continuación:
- cuándo y cómo iniciar el MMC
- cómo colocar al recién nacido canguro entre y durante las tomas
- alimentación de los recién nacidos prematuros y con BPN
- lactancia materna
- métodos de alimentación alternativos hasta que la lactancia materna resulte posible
- involucrar a la madre en todos los aspectos relativos a la atención al bebé, incluidos la vigilancia de los signos vitales y el reconocimiento de posibles signos de peligro
- emprender las acciones oportunas y apropiadas en cuanto se detecta un problema o en caso de que la madre se vea afectada
- adoptar las decisiones relativas al alta
- tener la capacidad de animar y prestar apoyo a la madre y a la familia
*La Madre
Inmediatamente después del nacimiento del bebé prematuro la
madre debería recibir información sobre el MMC que debería ofrecerse como alternativa a los métodos
convencionales, tan pronto como el bebé esté preparado. Dado que el MMC exige la presencia continua
de la madre, convendría que se le explicaran las ventajas derivadas de cada método y se debatieran
con ella las posibles alternativas de cuidado del bebé. Debe disponer de tiempo y tener ocasión para
debatir las repercusiones del MMC con su familia, ya que estos cuidados requerirían que la madre
permaneciera más tiempo en el hospital, continuara el método en el hogar y efectuara visitas con fines
de seguimiento.
Atuendo de la madre: La madre puede llevar cualquier prenda que le parezca cómoda y abrigada para la temperatura ambiente
circundante, siempre que la prenda en cuestión permita acomodar al bebé, esto es, posibilite que
se le mantenga firme y cómodamente en contacto con su piel. No es necesario el uso de ropa especial,
a no ser que la que se lleve habitualmente sea demasiado ajustada.
*El bebé
el recién nacido recibe cuidados MMC continuos, no necesitará más ropa que un bebé al que se
dispense atención convencional. En caso de que los cuidados MMC no sean continuos, se deberá colocar
al bebé en una cuna caliente y arroparlo con una manta entre sesión y sesión de posición canguro.
Atuendo del bebé: i la temperatura oscila entre 22 y 24º C, el bebé al que se transporte en posición canguro no llevará
más ropa que el pañal, un gorro y unos calcetines que lo abriguen (ilustración 3). Si la temperatura
desciende por debajo de los 22º C, el bebé deberá llevar una camiseta de algodón sin mangas y abierta
por la parte delantera, de manera que el rostro, el pecho, el abdomen y las extremidades permanezcan
en contacto piel a piel con el pecho y el abdomen de la madre. Posteriormente, la madre se cubrirá a sí
misma y al bebé con su ropa habitual.
*Posición
*Lactancia Materna
La posición canguro es ideal para la lactancia materna. Tan pronto como el bebé dé muestras de que
está listo para la lactancia materna, moviendo la lengua y la boca, y parezca interesado en succionar
(por ej., los dedos o la piel de la madre), se ayudará a la madre a adoptar una postura de amamantamiento
que garantice una sujeción firme.
Para iniciar la lactancia materna se elegirá una ocasión propicia: el momento en que se despierte
el bebé o cuando se encuentre alerta y despierto. Se ayudará a la madre a que se siente cómodamente
en un sillón sin brazos y con el bebé en posición de contacto piel a piel. Durante la primera toma se
extraerá al bebé de la bolsa y se le arropará o se le vestirá, de manera que resulte más sencillo ilustrar
la técnica apropiada. Posteriormente, se devolverá al bebé a la posición canguro y se pedirá a la madre
que trate de asegurar una posición y una sujeción al pecho adecuadas.
*Vigilancia de Crecimiento
Peso:
Se deberá pesar a los bebés pequeños diariamente y controlar el aumento de peso con el fin de
evaluar en primer lugar la adecuación de la ingesta de líquido y, posteriormente, el crecimiento. En
un inicio, los bebés pequeños pierden peso tras el parto: las pérdidas de hasta un 10% de peso durante
los primeros días de vida se consideran tolerables. Tras la pérdida de peso inicial, los neonatos recobran
lentamente su peso al nacer, generalmente entre 7 y 14 días después del parto. Posteriormente,
los bebés deberían seguir ganando peso, lentamente al principio y más rápidamente después. Una vez
transcurrido este periodo inicial no se admiten pérdidas de peso. Un aumento de peso adecuado se
considera un signo de buena salud, un aumento de peso escaso constituye por el contrario un motivo
de seria preocupación. No hay límite superior para el aumento de peso de recién nacidos alimentados
con leche materna, mientras que el límite inferior no debe en ningún caso quedar por debajo de los
15g/kg/día.
Perímetro craneal:
El perímetro craneal se medirá semanalmente. En cuanto el bebé esté adquiriendo peso, su perímetro
craneal aumentará entre 0,5 y 1 cm por semana. Para saber si el crecimiento de la cabeza del bebé
es adecuado, consúltense los estándares antropométricos nacionales.
*Estimulación
Todos los recién nacidos necesitan amor y cariño para medrar, pero los bebés muy prematuros
precisan si cabe más atención para poder desarrollarse normalmente, dado que no han tenido ocasión
de permanecer varias semanas o incluso varios meses más en el entorno intrauterino ideal. En lugar de
ello, se les ha expuesto a un exceso de luz, ruido o estímulos dolorosos durante las primeras atenciones
que se les ha dispensado. El MMC constituyen un método ideal, dado que la madre abraza y acuna
al niño y éste escucha la voz de la primera mientras realiza sus tareas cotidianas. También los padres
pueden ofrecer un entorno semejante. Los profesionales sanitarios desempeñan un importante papel al
alentar a las madres y los padres a que expresen sus emociones y su amor por sus bebés.
Bibliografía:
Anon, (2017). [online] Available at: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/43083/1/9243590359.pdf [Accessed 18 May 2017].




